Ciertamente me fascina cuando veo a alguien con su mochila a cuestas, pero más cuando se trata de un grupo de personas. Me hago la idea que cada vez más y más gente están disfrutando del placer de viajar, añadiéndole un toque de anti-rutina a sus vidas. Nada mejor que ver algo así, sea donde sea.Pero no vengo a comentar de lo bueno que es ver a los demás recorriendo el mundo, sino a resaltar la actitud de ciertos viajeros que, sin querer (quisiera creer que es así), producen más daño que beneficio. Hablo de aquellos individuos que critican al resto de las demás personas que viajan diferentes a ellos. Según estos “eruditos de la materia”, todo aquel que llene los siguientes requisitos no es un viajero de verdad:


