Surfeando un volcán en Nicaragua

{ Escrito por | agosto 19, 2011 | Posteado en Anécdotas, Centroamérica, Nicaragua, Video | 2 Comentarios }

Era mi segundo día en la pequeña ciudad de León y había separado un cupo para visitar el Cerro Negro. Como era costumbre durante el viaje, me levanté temprano y fuí a un restaurante cercano al parque central a desayunar. Conocí por comentarios que la excursión al cerro es agotadora, así que comí más de lo usual para ir con todas las energías posibles.

Una vez termino, me dirijo a la agencia de tours, donde el guía me recibe y me dice que hay que esperar a una pareja de checos para entonces partir. Luego de un rato llegan, nos montamos todos en una 4×4 y partimos rumbo hacia el volcán.

Cerro Negro

Llegar a la entrada de Cerro Negro no es algo que uno pueda hacer por cuenta propia. No es el clásico lugar al que uno llega tomando un bus o caminando unos cuantos kilómetros. Luego que el 4×4 abandonara la carretera principal, nos metimos por un camino de tierra que al final terminó siendo una encrucijada, y en cuestión de minutos, perdí la noción de donde estábamos.

35 minutos después de recorrer camino, mientras observábamos la vida campesina en el camino, llegamos a la entrada de Cerro Negro. Lo único que nos separaba del volcán era un pequeño sendero, rodeado de arbustos y cenizas volcánicas, el cual caminamos sin muchos problemas. A partir de entonces, pasó aproximadamente una hora entre caminar con todo nuestro equipo de surfeo encima y llegar a la cima. Una vez en lo alto, ya estábamos listos para empezar el surfeo, pero no sin antes tomarle un par de fotos a la belleza y majestuosidad del paisaje, tanto del volcán como de la región boscosa de los alrededores.

Cerro Negro
Bueno, al grano, ¿en que consiste surfear el Cerro Negro? Básicamente se trata de sentante en una tabla, tipo trineo, y te deslizas por una de las laderas del volcán hasta llegar abajo. Si pensastes que ibas a surfear sobre grama o arena, te equivocastes. Durante todo el trayecto te vas deslizando sobre pequeños y polvorientos trozos de roca volcánica (algunos son más grandes de lo que pensé), mientras tienes puesto un traje de soldador color naranja y unas gafas que no sirven de mucho.

Tanto yo, como la pareja de checos, fuimos a una velocidad moderada (35kph según el guía), sin hacer competencia entre nosotros. Puedo decir que mi descenso fue muy a la “tercera edad”, pero después de haber visto este video días antes, preferí coger las cosas con calma. Terminamos toda la aventura a eso de la 1pm, muertos del cansancio, sucios y medio quemados por el solazo que hacía (lleven bronceadores cuando escalen un volcán). Descansamos un rato en la cabaña de la entrada, mientras nos refrescábamos con unas bebidas y charlábamos de la aventura recién vivida.

Luego de hacer el trayecto de vuelta a León, nomás quedó darme una ducha monumental, porque literalmente tenía el polvo pegado a la piel. Después de media hora, fui a almorzar y saqué fuerzas de donde no tenía para seguir explorando León. En resumidas, la experiencia en el Cerro Negro es algo fuera de serie. Los $27 que pagué ciertamente valieron la pena, y si eres de las personas que disfruta de la adrenalina mezclada con un poco de polvo, no te arrepentirás.

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2 Comentarios

  1. "Surfear un volcan"…curioso término, aunque bastante acertado.No sabía que esto era posible para los turistas…se ven tantos vídeos de caídas (como el que pusiste) que hace que te lo pienses un poco xDUn saludo

  2. Me apasionan este tipo de actividades de adrenalina y aventura, muy buena oportunidad para conocer Nicaragua y practicar un poco de deporte!

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