Surfeando un volcán en Nicaragua

crater cerro negro

Mi corta estadía por la ciudad nicaragüense de León se caracterizó por el constante calor que experimenté, algo que según los locales es muy normal durante los días de mayo. La siguiente experiencia que contaré a continuación sería igual de calurosa, aunque ahora implicaba visitar un volcán de la zona.

Era mi segundo día en la pequeña localidad de León. El día anterior me la pasé recorriendo los diferentes templos religiosos que abundan por la zona. Al final del día, aproveché en ir a una agencia de tours y separar un cupo para visitar el Cerro Negro.

Esta montaña, para quienes desconozcan un poco su historia, es un volcán bastante joven y activo cuya altura máxima es de sólo 728 metros sobre el nivel del mar. Surgió de una erupción en 1850 y tiene un aspecto cónico, lo que permite que pueda practicarse el sandboarding, deporte que consiste en descender sobre una colina arenosa desde una tabla estilo trineo. Como una de las laderas del volcán es bien empinada, hacer sandboarding se ha vuelto en un atractivo primario para los viajeros que visitan Cerro Negro.

Como era costumbre durante aquel viaje que realicé por Centroamérica en 2010, me levanté temprano y me dirigí a desayunar a un restaurante cercano del hospedaje donde me estaba quedando. Conocí por varios comentarios que leí en internet que la excursión al Cerro Negro puede tornarse agotadora con el sol mañanero, así que comí más de lo usual para ir con todas las energías posibles.

Una vez termino de comer, me dirijo a la agencia de tours donde el guía me recibe y me dice que hay que esperar a una pareja de checos para entonces partir. Luego de un rato llega la pareja en cuestión, nos montamos todos en el vehículo 4×4 de la agencia y partimos rumbo hacia el volcán.

Cerro Negro

Un dato en el que es importante que haga hincapié es sobre llegar a la entrada de Cerro Negro. Por lo que pude ver, no es algo que uno pueda hacer por cuenta propia, y es que no es el clásico lugar al que te animes a llegar esperando un bus urbano o caminando. Mucho menos vi una gran afluencia de autos como para pedir aventón, así que mi conclusión es que sale mejor tomar el tour desde León a querer aventurarse por uno mismo.

Una vez que el 4×4 logró abandonar la carretera principal, nos adentramos por un camino de tierra que al final terminó siendo una encrucijada. En cuestión de minutos, perdí la noción de como salir del laberinto en donde nos metimos (otra razón más para no ir por tu cuenta).

A poco más de una hora de haber salido de León, de recorrer carreteras y caminos de tierra, todo esto mientras observábamos con curiosidad la vida campesina de esa región del departamento de León, por fin arribamos a la entrada de Cerro Negro.

Lógicamente que tuvimos que pagar para poder entrar al parque. La única cosa que nos separaba de las faldas de este pequeño volcán era un sendero estrecho, el cual estaba rodeado de arbustos y cenizas volcánicas que, una vez pagamos nuestros tiquetes de ingreso, caminamos sin mucho inconveniente.

A partir de ese momento, calculo que nos tomó más o menos como una hora y media de tiempo caminar con nuestras pertenencias y llegar a lo alto de la montaña. Por fortuna, existe un camino natural que hacía fácil la subida. A menudo nos deteníamos para tomarle fotos al paisaje, que sobra decir era de una belleza y majestuosidad única, tanto del volcán como de la región boscosa de los alrededores.

cerro negro bosques 2

cerro negro bosques

cerro negro piedras

¿En qué consiste realizar sandboarding sobre Cerro Negro? Básicamente se trata de ir sentado (o hasta ir de pie si es posible) en una tabla tipo trineo, y te deslizas por una de las laderas del volcán. Si pensaste que la bajada iba a ser parecido a estar sobre la superficie de un cesped o de arena, nada más lejos de la realidad que eso.

Todo el trayecto cuesta abajo lo irás efectuando sobre la capa de cenizas y piedras volcánicas (algunos trozos son tan grandes como una pelota de béisbol) que envuelve a la montaña. No tengas duda que terminarás polvoriento, pero al menos tendrás puesto un traje de soldador y unas gafas (suministrado por la agencia de tours) como protección ante cortadas.

Tanto yo como la pareja de checos fuimos a una velocidad moderada (30 kilómetros por hora según el guía que nos acompañó), sin buscar hacer competencia entre nosotros. Yo sólo quería disfrutar tanto como me fuera posible y sin complicaciones.

Puedo decir que mi descenso fue muy “a la tercera edad”, y es que nos recomendaron frenar muy seguido para no ganar demasiada velocidad en tan poco tiempo. Aun cuando me gusta mucho la velocidad al hacer sandboarding, opté mejor por ir despacio. Días antes de hacer este tour había visto el video de abajo, y por alguna razón la imagen del ciclista se me vino a la mente en Cerro Negro, así que preferí tomar el descenso con calma.

Terminamos toda la aventura a eso de la 1pm, bien muertos del cansancio, sucios y medio quemados por el solazo que pegaba a esa hora (que no se les olvide llevar bloqueador cuando vayan a Cerro Negro). Descansamos por un rato en la cabaña de la entrada, mientras nos refrescábamos con unas bebidas y charlábamos de la aventura recién vivida.

Luego de hacer el trayecto de vuelta a León, nomás quedó regresarme al hostal y darme una ducha monumental porque literalmente tenía el polvo de las cenizas pegado a la piel. Después de haberme aseado y deambular un poco por mi habitación, salí a almorzar y saqué fuerzas de donde no tenía para seguir explorando León por el resto del día.

En resumidas, la experiencia en el Cerro Negro es algo fuera de serie. Los $27 que pagué ciertamente valieron la pena, y si eres de las personas que disfruta de la adrenalina mezclada con un poco de sucio, no te arrepentirás. Si resulta que estás por ir a León y andas leyendo este post, ten presente que hay cantidades de agencias que efectúan el tour que he descrito a este aclamado cerro. Las mejores se encuentran por los alrededores de la Plaza Central de la ciudad.

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2 Comentarios
  1. "Surfear un volcan"…curioso término, aunque bastante acertado.No sabía que esto era posible para los turistas…se ven tantos vídeos de caídas (como el que pusiste) que hace que te lo pienses un poco xDUn saludo

  2. Me apasionan este tipo de actividades de adrenalina y aventura, muy buena oportunidad para conocer Nicaragua y practicar un poco de deporte!

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