Vista de la zona colonial

En todo el tiempo que he estado por República Dominicana he quedado bastante asombrado del país como tal. Tiene uno de los mejores escenarios turísticos de la región caribeña, con sus paradisíacas playas y extraordinarias ruinas coloniales, no sin mencionar que la economía es bastante estable.

Aun con tantas cosas de las cuales los dominicanos pueden alardear, existe bastante pobreza e inseguridad en el país (como en muchas otras partes del planeta), pero no es el punto que quiero señalar en este post. La incomodidad de la que quiero hablar es sobre la idiosincrasia que muchos dominicanos tienen hacia el visitante en general.

El fin del turismo, como toda empresa en el mundo, es hacer dinero con la visita del viajero, simple y sencillo. No hay nada de malo en definir el turismo de esa manera, porque al final del día cada quién necesita dinero para sobrevivir en la vida.

Pero en el caso de República Dominicana, no disfruté la manera tan intensa y acosadora en que algunas personas se te acercan con el único fin de ofrecerte sus servicios.

Es muy difícil ojear las vitrinas de los almacenes o locales artesanales sin que te caigan y te sermoneen hasta el cansancio con que les compres. Ni hablar de aquellos que te enredan con un precio luego de haber comprado algo, para que al final te digan que debes pagar más disque por concepto de impuestos o cualquier otra excusa barata. Todo esto con el propósito de sacarte más plata.

Zona colonial

Todavía recuerdo cuando estuve caminando por la zona colonial de Santo Domingo tomando fotos y este señor, sin preguntarme y con pinta medio andrajosa, se me acerca y me empieza a contar la historia de cada edificio y calle mientras yo sigo fotografiando los alrededores del área.

Luego de 15 minutos, me dice que debía de darle algo de plata. No es que sea desconsiderado con el pobre señor, pero a menos que yo esté pidiendo ayuda de un guía, no creo que deba de darle algo y menos si no me inspira la más mínima confianza.

Otra experiencia fue cuando tomé el bus de vuelta a Santo Domingo luego de pasar un rato bastante agradable en la playa de Juan Dolio. Una vez dentro del bus, le pregunto al ayudante del bus cuanto es el pasaje y me dice que son 160 DOP (el DOP es el código para el peso dominicano), un poco más del pasaje que pagué desde Santo Domingo a Juan Dolio, que fueron 120 DOP. Lo lógico es que sea menos ya que no tomé el bus desde la terminal, así que le reclamé y terminé pagando 70 DOP.

En otro hecho, el taxi que me llevó desde el aeropuerto hasta Santo Domingo me cobró 200 DOP demás debido a que la residencia del huésped donde me alojé el primer día tiene “apariencia” de aparthotel (cuando no era cierto), por ende, pasa a la categoría de hoteles. Al parecer, como que los taxistas varían la tarifa dependiendo si vas a hospedarte en un hotel o no.

Podría decir que tuve mala suerte y me tocó toparme con gente timadora y charlatana. Tal vez se querían aprovechar de mí por mi acento o por mi forma de ser poco paciente. En fin, tengo que decir que tuve momentos poco placenteros en la isla.

Gracias a ese amor desmedido por hacer dinero, algunos dominicanos se olvidan de brindarle una mejor experiencia al turista y es algo que pasa en repetidas ocasiones. Son este tipo de personas que le añaden el toque irritante al viaje y hacen que uno termine odiando el país.

Tampoco quiero decir que todo el tiempo la pasé mal, al contrario. También tuve mis buenos momentos conociendo la historia de la nación, rumbeando con amigos extranjeros un jueves por la noche, deleitándome con las cristalinas aguas de Juan Dolio o cautivando mi vista hacia el mar desde el malecón de la capital.

Malecón de Santo Domingo

Sé que me falta aún mucho por recorrer y no voy a negar que en el resto del mundo habrán países donde las historias de este tipo son muchísimo peores. Pero en el caso de República Dominicana, me sorprendió debido a que había escuchado excelentes comentarios sobre el trato del local hacia el turista antes de mi viaje.

Lo importante en situaciones como estás es aprender a sobrellevarlas sin generalizar, ya que gente buena como gente aprovechada hay en todas partes.

Si eres dominicano y lees esto, no quiero que veas este post como un escrito de odio, sino como una crítica constructiva de la que se pueda ayudar a mejorar como persona.

¡Obtener Actualizaciones gratis por correo electrónico!

Regístrate ahora y recibirás un correo electrónico una vez que publique contenido nuevo.

I agree to have my personal information transfered to MailChimp ( more information )

Nunca voy a regalar, intercambiar o vender tu dirección de correo electrónico. Podrás darte de baja en cualquier momento.

8 Comments
  1. Beatriz 7 años ago

    Es una pena que experiencias como la tuya empañen una visita a un país con tantos recursos turísticos tan bonitos.
    Pienso que esos timos precisamente indican el grado de desarrollo del país…

    • Author
      Osvaldo 7 años ago

      Una gran pena Beatriz, pero al menos puedo decir que no todo fue tan malo. Los últimos días en la isla fueron súper geniales 🙂

  2. bleid 7 años ago

    a veces estas cosas pasan, pero el tiempo es el que te da otra manera de ver las cosas y sacar lo positivo
    un abrazo

    • Author
      Osvaldo 7 años ago

      Gracias Bleid 😉

  3. Felipe 7 años ago

    Tienes más razón que un santo. A mí cuando me sucede eso, por ejemplo al ojear una tienda de souvenirs, me da una sensación muy incómoda y normalmente salgo sin comprar nada.

    Una vez en Atenas entré en una tienda de souvenirs y el vendedor vino a mí inmediatamente preguntando qué quería comprar, cuando le respondía “solo estoy viendo, gracias”, puso cara de cabreo y me gritó que “para ver ya están los museos”. Lógicamente salí y el hombre se quedó sin hacer una venta.

    • Author
      Osvaldo 7 años ago

      Waoooo, hasta ahora no me ha sucedido algo así Felipe y es algo fuera de orden que un vendedor se salga con ese carácter. Quizá no estaba en sus mejores días.

  4. javi 4 años ago

    Hola. Soy Javi de españa. Me siento muy identificado con lo que has escrito. He estado viajando yo solo por la republica y si, la gente es simpatica pero todos intentan sacarte algo. Es un poco irritante. El cobrador de la guagua no te devuelve el cambio o te cobra mas. El camarero sorprendentemente siempre se equivoca, etc. No es por el dinero pero poco a poco me he ido quemando y mi experiencia en este pais no ha sido placentera.

  5. Maca 4 semanas ago

    Fui a Cuba y la misma wea pensé que sería distinto en República Dominicana porque quería ir a bayahibe pero nica voy me carga que me webeen mientras me pongo a ver tiendas así no se puede …..al final uno esta obligado a quedarse en el resort para ahorrarte a la gente weona latera…..

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Síguenos en: Facebook | Twitter | Instagram | Youtube

Viajes y Cosas Así | Derechos Reservados ©2019

Log in with your credentials

Forgot your details?